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HISTORIA > OPINIONES SOBRE
EL PREMIO LITERARIO |
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"El Premio Casa
de las Américas es ya el más importante de su clase
en el continente, así lo reconocen propios y extraños
(...) Por la calidad de las obras presentadas y por lo exigente
de las opiniones que las juzgan, el Concurso demuestra cada vez
su excelencia. Creo que con justicia se pueda esperar, como lo expresó
Haydée Santamaría (...), que el Premio Casa de las
Américas, ampliando más y más su alcance, llegue
a ser, en esta orilla del Atlántico, lo que en la otra orilla,
la europea, es ahora el Premio Nobel."
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Camila Henríquez
Ureña (República Dominicana), 1964. |
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"Queremos que ustedes
nos ayuden a que el Premio Casa de las Américas, que hoy por
hoy es el Premio de nuestro Continente de más prestigio, conserve
ese prestigio. Porque el Premio Casa de las Américas no es
solamente de Cuba, de nuestra patria; es de Latinoamérica,
y todos están en el deber de ayudar a que este Premio no se
estanque, no se haga aburrido, no se haga tradicional." |
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Haydee Santamaría
(Cuba), 1969. |
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"La Casa de las
Américas hizo tremendos y exitosos esfuerzos por vencer el
bloqueo cultural y siguió trayendo a latinoamericanos para
que juzgaran obras de la América Latina (y ahora también
del Caribe), aunque para ello tuviera que traerlos a través
de complicadísimos itinerarios que pasaban por Checoslovaquia,
Irlanda y Canadá. Recuerdo que la primera vez que vine a Cuba,
en enero de 1966, para integrar el jurado de novela, tuve que volar
nada menos que 50 horas, en varias etapas, e incluso quedar anclado
durante 18 días en Praga porque los viejos y beneméritos
aviones Britannia (los únicos que entonces tenía Cuba)
carraspeaban, tosían, padecían náuseas, disneas,
temblores y escalofríos, y a veces era imprescindible que fueran
urgentemente atendidos por los geriatras de la aeronáutica.
Pero estoy seguro de que la Casa nos hubiera traído en avionetas,
o en barcos de vela, o en lanchas con motor fuera de borda, con tal
de que el Premio siguiera derrotando al bloqueo." |
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Mario Benedetti
(Uruguay), 1979. |
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"La Casa empezó
en 1961, cuando todo era abrumadoramente precario y difícil,
cuando los manuscritos destinados al Premio llegaban después
de increíbles complicaciones y a veces no llegaban porque los
buitres que rodeaban Cuba en un bloqueo total y despiadado los destruían,
cuando los miembros del jurado tenían muchas veces que dar
la vuelta al mundo para acceder a un aeropuerto que poco se parecía
al de hoy. El Premio representaba entonces algo así como un
desafío desesperado, pues no solamente era difícil participar
en él como candidato o como jurado, sino que todo el resto
del proceso resultaba aún más difícil; la composición
e impresión de los libros (guardo algunas de esas primeras
ediciones en las que el número de erratas las convertía
en un fascinante problema de lectura, digno del Ulises de James Joyce),
el papel, las tintas y las máquinas casi siempre ausentes o
deficientes, y la distribución al exterior que en muchos casos
tenía más de ideal que de realización práctica."
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Julio Cortázar
(Argentina), 1980. |
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"La participación
regular de brasileños como jurados y como concursantes del
más importante premio literario del continente - el Premio
Casa - demostró que no era la lengua la que nos divorciaba
de la América Latina." |
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Fernando Morais
(Brasil), 1987. |
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En la Casa "han
sido premiadas y han tenido tribuna importantes mujeres representantes
de la creación y los estudios literarios del continente. No
ha habido otra institución nuestra que haya llevado a cabo
esta labor tan masiva y sistemáticamente." |
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Ana Pizarro (Chile),
1993. |
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"Cuantos se interesan
por los libros que la Casa de las Américas ha seleccionado
y publicado saben que, en los diversos géneros, se han premiado
trabajos de toda índole, de toda procedencia, de toda orientación
estética o filosófica. Los conozco para quienes una
primera obra juvenil premiada por la Casa de las Américas ha
sido el trampolín hacia la consagración… Los conozco
para quienes ha sido la mejor recompensa de su vida, la más
apreciada de las que recibieron, por venirles a la vez de Cuba y de
un jurado en el que no dominaban los cubanos…" |
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Paul Estrade (Francia),
1995. |
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El Premio Casa "-
el más importante de América por sus señas de
honestidad - enaltece a quien lo recibe, ante todo, por la institución
que lo convoca. (...) La Casa de las Américas ha sido cuarenta
años fiel a su vocación; si la Revolución Cubana
hizo que empezara a considerarme latinoamericano antes que ecuatoriano,
la Casa nos recordaba a los olvidadizos que las literaturas no españolas
de las Antillas y la del Brasil eran parte de nuestro archipiélago
latinoamericano, y nos demostró el poder superior de la cultura
frente a las agresiones del antipensamiento: ningún bloqueo,
ningún rencor de potencia alguna, por torpe o vengativo que
sea, ha logrado, pese a su tenacidad, impedir la regularidad y ampliación
de este concurso, ni la edición de las obras galardonadas,
ni su difusión en América y el mundo." |
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Jorge Enrique
Adoum (Ecuador), 1999. |
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"Al convocarse
el Premio Casa en 1959 no tenía (o casi no tenía) pariguales,
y hoy esos pariguales han florecido como hongos tras la lluvia. Es
algo de lo que nos regocijamos, y una de las consecuencias felices
menos comentadas de nuestro Premio. Y es también un estímulo,
y aun un desafío, para nosotros. Sobre todo, para los jóvenes
que están entre nosotros. Hay que inventar cosas nuevas, por
las cuales el implacable futuro espera." |
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Roberto Fernández
Retamar (Cuba), 1999. |
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